miércoles, 6 de febrero de 2013

Directo al corazón

¡Oh, l'amour, l'amour! ¿Qué tendrá febrero para que todo a nuestro alrededor se tiña de rojo y adopte la forma de un corazón? 

Protagonistas rotundos del merchandising y el diseño durante las dos primeras semanas del segundo mes del año, los corazones defienden su presencia más allá del 14 de febrero.

Aprovechamos la cercanía del Día de San Valentín para reivindicar un símbolo universal que crea tendencia en diferentes objetos del día a día. El corazón adorna los complementos, salpica las prendas de vestuario, añade una nota de color a la casa e incluso se cuela en las actividades diarias con presencia en espacios tan rutinarios como el escritorio o la cocina, en un canto al optimismo y el buen humor.


1. Guirnalda realizada con corazones recortados de un atlas vintage de National Geographic
de Montclair Made en Etsy, 5,30 euros
2. Jersey con coderas en forma de corazón de ModCloth,  32 euros
3. Vinilo en rojo con pájaro cantando un corazón (disponible en varios colores)
de Whimsy Wall Decals en Etsy,  12,90 euros
4. Gafas con montura en forma de corazón de Marks&Spencer, 7,50 euros
5. Molde en forma de corazón de Lékué, 19,30 euros
6. Cucharas medidoras con forma de corazón de Beehive Kitchenware, 35,40 euros
7. Lápices con corazón de MochiThings, 4,40 euros (unidad)
8. Paquete de pañuelos con estampado de corazones de Accessorize, 1,90 euros
9. Reloj con corazones negros en la esfera de Asos, 26,97 euros
10. Mitones blancos con estampado de corazones rojos realizados de forma artesanal
de 2Knit2Purl en Etsy, 20,49 euros

mrg

lunes, 4 de febrero de 2013

San Valentín, revisited

He de deciros que tenía mis reticencias respecto a este post. No soy una entusiasta del Día de San Valentín. En realidad no soy fan de ningún "día de". No entiendo su razón de ser y mucho menos cómo maravilla a muchos de quienes me rodean. Pero tranquilos, no os voy a soltar el típico discurso de que es todo una estratagema comercial o ese de que el amor hay que celebrarlo y demostrarlo en el día a día, ni tampoco defenderé posturas radicales parafraseando al Dr. Sheldon Copper

Fuente: shutterstock

Así pues, tras una breve reflexión, llegué a la conclusión de que el hecho de que yo no celebre San Valentín no es motivo para eliminar este "acontecimiento" de los contenidos del blog, ya que creo que muchos de vosotros, al menos así me lo habéis hecho saber por el correo de la página de Facebook, sí consideráis el 14 de febrero como una fecha especial del calendario.

Por ello, y con el fin de reducir el gasto pecuniario de esta fecha y restarle así su componente comercial, os propongo varias ideas para dar un toque original a el Día de los Enamorados a coste prácticamente cero.

Fuente: Lou Brown Designs
Díselo con cupones
Una de las ideas que más me gustan y que sólo requiere un poco de imaginación es obsequiar a vuestro amado o amada con una selección de cupones o vales de regalo que pueden ser canjeados por distintas actividades en pareja: un masaje, llevar el desayuno a la cama, cena para dos en casa, un paseo por el parque y así un largo etcétera. Hay tiendas de regalos que venden los paquetes de cupones con actividades estándar, pero el detalle tendrá un mayor significado si lo realiza uno mismo y está personalizado según los gustos y deseos de la pareja. Sólo es necesario un programa procesador de texto y una impresora. Los cupones se pueden grapar o encuadernar con un lazo o una cuerda para completar el toque handmade. Y si queréis superaros, basta con incluir entre los cupones canjeables esas actividades a las que normalmente uno se muestra reticente -una visita a un museo, ir de compras, ver un partido de fútbol, hacer senderismo- para demostrarle a la pareja cuán grande es vuestro amor.  

Fuente: etsy
Hazlo tú mismo
Otra opción que sigue la estela del do it yourself es regalar algo hecho a mano. Eso sí, esta alternativa sólo es apta para los mañosos y las mañosas, ya que de lo contrario el gesto romántico puede acabar en desastre, como en aquel capítulo de Friends en el que Mónica le regala a Chandler un conejito hecho con un calcetín. Por ejemplo, en lugar de comprar un ramo de flores, puedes hacer tú mismo un ramo perenne con tela o con lana. Es fácil de hacer y sólo se precisa de unas ramas que se pueden recoger en un jardín o en un parque del barrio, restos de lana o de telas que podemos encontrar en casa o recolectar entre amigos, y una esmerada presentación. Se hacen unos pompones con la lana, se pegan en la punta de las ramas, se anudan con un lazo y tenemos un ramo que nunca se marchitará. También podéis serviros de las nuevas tecnologías para hacer una selección musical personalizada o un montaje de fotos.

Cena para dos
Otra de las propuestas más socorridas es preparar una cena casera. Si al hombre se le conquista por estómago, a la mujer también. Y es que los regalos en los que uno pone su tiempo y dedicación son casi siempre más apreciados y valorados que los obsequios materiales. Un menú especial, ambientar la estancia para la ocasión y desconectar del resto del mundo en un espacio íntimo es, quizás, la mejor celebración del amor que se compartir.

Fuente: weheartit
Y no olvides la tarjeta
Fueron las tarjetas las que iniciaron la tradición de San Valentín en los países anglosajones para posteriormente expandirse por el resto del mundo. Es más, las tarjetas componen junto a las flores y los bombones la triada perfecta del Día de San Valentín, según algunos. De nuevo, y para armonizar con el resto de propuestas de este post, os animo a que vuestra tarjeta sea de elaboración propia. Una imagen evocadora, unos versos de amor o un mensaje en clave que sólo el otro puede descifrar harán que vuestros sentimientos cobren vida sobre el papel para perdurar con el paso de los años. 


Juntas o por separado, espero que estas cuatro ideas os inspiren para crear una celebración alternativa y diferente que pase a formar parte de vuestros recuerdos en pareja más preciados. ¡Viva el amor!

mrg

viernes, 1 de febrero de 2013

Metidos en cintura

Hace unos años, un post dedicado a la faja como nueva prenda "it" hubiera sido considerado un despropósito, incluso de dudoso gusto. La faja estaba considerada como una prenda desfasada y quienes la utilizaban no presumían de su uso, ya que su objetivo principal era camuflar o disimular los michelines.

Hoy, sin embargo, la faja, renombrada como prenda reductora, no sólo vuelve a estar de moda, sino que se ha convertido en una de las adquisiciones imprescindibles en ropa interior. La responsable de esta "faja fever" es la americana Sara Blakely, fundadora y dueña de Spanx, la firma que ha adaptado las prendas reductoras al siglo XXI con la creación de la que algunos han calificado como la "neo-faja". La clave fue el desarrollo de un tejido que se adapta perfectamente al cuerpo, moldeándolo, pero permitiendo la transpiración y eliminando la sensación de encorsetamiento. A partir de ahí, una línea de productos presentados como fajas, sujetadores, pantalones, camisetas y combinaciones; que, con el visto bueno y apadrinamiento de las celebrities -sí, ellas admitieron que hasta la más delgada lleva faja- catapultaron a Spanx y a Blakely hasta la lista Forbes.


1. Faja moldeadora para muslos, caderas, abdomen y cintura de
Playtex en El Corte Inglés, 40,50
2. Braga alta moldeadora de Women'Secret, 10,47 euros (antes 20,95)
3. Faja supermoldeadora para el control de muslos y abdomen de Spanx en Asos, 45,85 euros
4. Camiseta moldeadora para hombre de Perfect Body-Shapewear, 39 euros (antes 59)
5. Leggings reductores de Yamamay, 39,91 euros

El redescubrimiento de la faja ha tenido respuesta inmediata en el resto de las marcas lenceras, que han llevado las prendas reductoras a los escaparates de sus tiendas con una amplia oferta de modelos y usos, que incluyen desde las líneas básicas a diseños más seductores en los que el control y la reducción se dan la mano con las transparencias y el encaje.

Pero esta revolución interior ha ido más allá captando al público masculino, que también se rinde a las ventajas de una prenda tradicionalmente femenina. Jóvenes o maduros, la edad no importa, para ellos la prenda estrella son las camisetas interiores moldeadoras.

Como en algunos casos el precio de estas prendas reductoras supera el presupuesto dedicado a la lencería, las rebajas son un buen momento para adquirir un modelo básico que actuará como "salvamichelines" o realzador de la figura, como se prefiera, durante todo el año.

mrg
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